Literatura

1.º ESO · Literatura

Literatura medieval

Los orígenes de nuestra literatura: la épica, el mester de clerecía y la lírica primitiva

La literatura en la Edad Media

La Edad Media abarca casi mil años de historia, desde el siglo V hasta finales del siglo XV. Durante gran parte de ese tiempo la mayoría de la población no sabía leer ni escribir, de modo que muchas obras no se leían en silencio, sino que se recitaban y se cantaban en voz alta ante un público. Por eso la literatura medieval nació muy unida a la oralidad y a la música.

En la península ibérica convivieron, además, varias lenguas y culturas —cristiana, musulmana y judía—, y de ese encuentro surgieron algunas de las primeras manifestaciones literarias en lenguas romances. En esta página estudiaremos cuatro: el mester de juglaría, el mester de clerecía, las jarchas y las cantigas de amigo.


1. La poesía épica y el mester de juglaría

En la Edad Media, los juglares eran artistas ambulantes que iban de pueblo en pueblo y de castillo en castillo ganándose la vida ante el público: cantaban, tocaban instrumentos, hacían juegos y, sobre todo, recitaban poemas. A su oficio se le llama mester de juglaría (la palabra mester significa «oficio»).

Los juglares difundían los cantares de gesta: largos poemas que narraban las hazañas de un héroe. En Castilla, el cantar de gesta más importante que se ha conservado es el Cantar de mio Cid (hacia 1200), que cuenta las aventuras de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, un caballero desterrado injustamente que lucha por recuperar su honra.

Características del mester de juglaría

  • Versos irregulares: no todos tienen el mismo número de sílabas.
  • Rima asonante: solo se repiten los sonidos vocálicos a partir de la última vocal acentuada.
  • Los versos se agrupan en tiradas, series de versos con la misma rima.
  • Transmisión oral: se aprendían de memoria y se recitaban de viva voz.
  • Uso de fórmulas y epítetos épicos para elogiar al héroe, como «el que en buena hora ciñó espada».

Cantar de mio Cid · El destierro

De los sos ojos tan fuertemientre llorando,
tornava la cabeça e estávalos catando.

«De sus ojos tan fuertemente llorando, volvía la cabeza y se quedaba mirándolos». El Cid contempla sus casas, que deja vacías al partir hacia el destierro.


2. El mester de clerecía

A partir del siglo XIII surge otra forma de hacer poesía: el mester de clerecía, es decir, el «oficio de los clérigos». Los clérigos eran personas cultas, vinculadas a la Iglesia y a los monasterios, que sabían leer y escribir y conocían el latín. A diferencia de los juglares, escribían sus obras con un propósito didáctico y religioso: querían enseñar.

Los poetas del mester de clerecía emplean una estrofa muy regular y cuidada, la cuaderna vía:

  • Estrofas de cuatro versos.
  • Versos alejandrinos, de catorce sílabas, divididos en dos mitades de siete (los hemistiquios).
  • Rima consonante e igual en los cuatro versos (esquema AAAA): se repiten todos los sonidos finales.

El primer poeta castellano del que conocemos el nombre es Gonzalo de Berceo (siglo XIII), autor de los Milagros de Nuestra Señora. En estos versos presume de escribir en un lenguaje claro, el «román paladino», la lengua que habla el pueblo:

Gonzalo de Berceo · Vida de Santo Domingo de Silos

Quiero fer una prosa en román paladino,
en cual suele el pueblo fablar a su vecino,
ca non so tan letrado por fer otro latino,
bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino.

«Quiero componer una obra en romance claro, en la lengua en que el pueblo habla con su vecino, pues no soy tan culto como para escribirla en latín; bien valdrá, según creo, un vaso de buen vino». Fíjate en que los cuatro versos terminan en ‑ino: esa es la rima de la cuaderna vía.

Ya en el siglo XIV el mester de clerecía se vuelve más variado, ágil y a veces humorístico. Su obra cumbre es el Libro de buen amor, del Arcipreste de Hita (Juan Ruiz), que mezcla lo religioso con lo amoroso y lo festivo.

Juglaría y clerecía, frente a frente

Mester de juglaríaMester de clerecía
AutoresJuglares (anónimos)Clérigos (cultos)
ÉpocaSiglos XII-XIIISiglos XIII-XIV
MétricaVersos irregulares en tiradasCuaderna vía (4 alejandrinos)
RimaAsonanteConsonante (AAAA)
TemasHazañas de héroes (épica)Religiosos y didácticos
FinalidadEntretenerEnseñar
Obra claveCantar de mio CidMilagros de Nuestra Señora

3. La lírica primitiva: las jarchas

Mientras los juglares recitaban hazañas guerreras, existía también una poesía lírica, más breve e íntima, que expresaba sentimientos, sobre todo amorosos. Las primeras muestras de lírica que se conservan en la península son las jarchas.

Una jarcha es una composición muy breve —de dos a cuatro versos— escrita en mozárabe, la lengua romance que hablaban los cristianos que vivían en territorio musulmán (al-Ándalus). Las jarchas aparecían al final de unos poemas más largos y cultos llamados moaxajas, compuestos en árabe o en hebreo. Se conservan desde los siglos XI y XII, lo que las convierte en algunos de los textos líricos más antiguos en lengua romance de Europa.

Su rasgo más característico es la voz femenina: en la jarcha habla una muchacha que expresa su pena de amor por la ausencia del amado (al que llama habib, «amigo»), muchas veces dirigiéndose a su madre o a sus hermanas.

Jarcha en mozárabe · siglos XI-XII

Vayse meu corachón de mib.
¡Ya Rab!, ¿si me tornarád?
¡Tan mal me dóled li-l-habib!
Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?

«Mi corazón se me va de mí. ¡Ay, Señor! ¿Acaso volverá a mí? ¡Cuánto me duele por el amigo! Está enfermo, ¿cuándo sanará?». Habla una joven que sufre por la ausencia de su amado.


4. Las cantigas de amigo

En el noroeste de la península, en Galicia, floreció otra lírica primitiva, escrita en galaicoportugués (el tronco común del que nacieron el gallego y el portugués). Sus composiciones más conocidas son las cantigas de amigo (siglos XIII-XIV).

Igual que en las jarchas, quien habla es una muchacha (aquí la palabra amigo significa «enamorado»). La joven canta su amor y, sobre todo, la ausencia del amigo, y a menudo confía sus sentimientos a su madre, a sus amigas o a la propia naturaleza (el mar, los ríos, las fuentes).

Características de las cantigas de amigo

  • Voz femenina y tema amoroso.
  • Presencia constante de la naturaleza.
  • Paralelismo: las estrofas se repiten cambiando solo alguna palabra.
  • Estribillo: un verso que se repite al final de cada estrofa.

Martín Codax · Cantiga del mar de Vigo

Ondas do mar de Vigo,
se vistes meu amigo?
E ai Deus, se verrá cedo!

Ondas do mar levado,
se vistes meu amado?
E ai Deus, se verrá cedo!

«Olas del mar de Vigo, ¿visteis a mi amigo? ¡Ay, Dios! ¿Vendrá pronto? // Olas del mar agitado, ¿visteis a mi amado? ¡Ay, Dios! ¿Vendrá pronto?». Observa el paralelismo (amigo/amado, Vigo/levado) y el estribillo que cierra cada estrofa.


En resumen

Las jarchas y las cantigas de amigo, aunque se escribieron en lenguas y lugares distintos, comparten un mismo espíritu: son lírica tradicional de voz femenina que canta el amor y la añoranza. Más adelante encontraremos esa misma voz en los villancicos castellanos.

JarchasCantigas de amigo
LenguaMozárabeGalaicoportugués
ÉpocaSiglos XI-XIISiglos XIII-XIV
VozFemeninaFemenina
TemaAmor y ausencia del amadoAmor y ausencia del amigo
Rasgo propioCierre de las moaxajasParalelismo y estribillo